Lo fundamental de una sociedad inteligente no es que esté llena de robots y de algoritmos interfiriendo en nuestra vida. lo esencial es que usamos el mejor método disponible basado en la evidencia y en la ciencia para desarrollar autónomamente nuestra vida aprovechando hasta el máximo nuestras potencialidades.
Uno de los errores más básicos que comete nuestra clase política es que cada vez que oyen hablar de sociedad inteligente piensan en digitalización de la mediocre sociedad actual. Evidentemente, una sociedad inteligente no es una sociedad mediocre digitalizada, igual que un coche de Fórmula 1 no es un carro de mulas en el que han cambiado las mulas por un motor y le han puesto las ruedas de un bólido.
Así que cada vez que oigamos a nuestros gobernantes hablar de los planes de digitalización o de los hubs tecnológicos o de las startups, debemos entender que no solo no están hablando de la sociedad inteligente sino que además están paralizándo la porque están engañando a la población con un modelo que no lleva a ninguna parte de forma óptima.